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11 DE
DICIEMBRE DE 1999 ~ FIESTA EN LA DOBLE VISERA
Campeón Internacional
del Milenio
Una convocatoria masiva y los recuerdos a flor de piel Todas las
generaciones de hinchas rojos disfrutaron de una noche eufórica.
Noche mágica en Avellaneda. De fiesta por la auto proclamación como Campeón
Internacional del Milenio, de euforia y melancolía, de familias
desbordando las tribunas como en los viejos buenos tiempos, de ídolos de
siempre con pantalones cortos, Vale recordar todo lo ganado: dos veces la
Intercontinental (73 y 84), siete la Libertadores (64, 65, 72, 73, 74, 75
y 84), dos la Supercopa (94 y 95), tres la Interamericana (72, 73, y 75) y
una la Recopa Sudamericana (95). Vale el sello futbolístico, exquisito, de
por vida.
Hay más de 45.000 personas en el estadio de la doble visera,
varias generaciones de hinchas que, en ese rato de comunión, quieren mandar al
diablo los pesares del presente para regocijarse con las conquistas del pasado,
un pasado emblemático en triunfos que, no en vano, forjó aquello de Orgullo
Nacional, al paradójico amparo de las consagraciones en cuanto torneo
internacional apareciese en el universo futbolístico.
A las 20.20 comienza el show; Horacio Cabak transpira la camiseta, apuntalado
por Viviana Semienchuk vestida, obviamente, de rojo shocking; ambos son los
conductores de una ceremonia que alcanza su primer cenit cuando los rayos láser
forman el escudo del club y, de inmediato, aparece el lema que le dio origen a
esta masiva convocatoria: "Independiente Campeón Internacional del Milenio".
Arrecian, entonces, los cantos sobre aquello de que el rojo es un sentimiento
y le siguen las cargadas a Racing; se agita más que nunca una bandera alusiva a
los vecinos que reza: Racing, el fracaso del Milenio...
Van pasando los distintos artistas (el mago Emanuel, Patricia Sosa, Ricardo
Montaner, todos confesos hinchas de Independiente) que contribuyeron a amenizar
la espera del momento cumbre de la noche: el partido entre las figuras rojas,
con Ricardo Bochini como máxima estrella de la celebración. También se advierten
otras personalidades de la farándula y el deporte que no quisieron perderse la
fiesta: Alicia Zanca, Víctor Bo, Norman Briski, Jairo, Ana María Giunta y el
apertura de los Pumas Gonzalo Quesada.
Ellos y el resto de la gente quedan hipnotizados cuando aparece Bochini... Y
allí va el Bocha, con su paso chaplinesco, acaparando las miradas y los flashes,
sintiéndose pibe una vez más, gambeteando el almanaque y recibiendo todos los
mimos que parten desde las tribunas. "¡Volvé, Bocha!", le ruegan.
Antes de eso, Bochini aporta su particular visión sobre el
significado de esta fiesta: "Independiente se merecía esta noche, porque los
logros internacionales son más importantes que ganar un torneo local; así lo
entendieron siempre el público y el jugador de este club. Y por eso digo que
esta fiesta es más importante que la que hizo River. Para mí, es un orgullo ser
parte de la historia de Independiente".
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