El perro que acompañaba a Independiente ganando todo
Boneco, la mascota del rojo
Boneco el perro que recorrió América
saludando junto a su inseparable Lolo, su dueño, fanático de Independiente,
uno de esos hinchas que quedan en el recuerdo en la historia de
Independiente.
Formo parte de la rica historia deportiva de un Independiente que en los
años 70 los nombraron los mejores de América.
Juan Carlos Malodin era el verdadero nombre de Lolo, y su historia comienza
en uno de los peores momentos de vida.
El Lolo era un linyera brasileño que estaba totalmente desahuciado, viviendo
en desamparo, había decidido quitarse la vida, abandonando su persona en
forma total,... Estuvo con una pierna encangrenada, viviendo en un viejo
puente, en Palermo... Fue entonces cuando apareció Boneco, quien se quedo a
su lado y le lamió la herida por días hasta que lo curo milagrosamente, a
partir de ese momento se convirtieron en amigos inseparables, y que los
llevaría a vivir momentos de gloria junto al equipo de sus amores.
Así el Lolo comenzó a vivir una nueva vida, (como que Boneco había llegado
para salvarlo y darle otra oportunidad). Se hicieron tan el uno del otro,
que ninguno iba a ningún lado sin el otro. Y así fue hasta el Final...
Comenzó a enseñarle hacer piruetas y algunos modales que lo harían famoso.
Estuvo un tiempo divirtiendo a la gente con las pruebas que hacia Boneco
hasta que empezó a ver que podían vivir ganándose la vida en fiestas
infantiles y cumpleaños y hasta algunos circos. Con el tiempo estuvo
alquilando un departamento en Palermo y se había comprado un Fíat 600 al que
le saco la parte trasera, pues decía que le pertenecía a Boneco y hasta le
hizo una camita en la parte de atrás. Estuvo recorriendo el país con algunos
espectáculos circenses hasta que llego a Independiente, en donde de a poco
comenzaron a quedarse en las concentraciones y las practicas en donde
divertían a los jugadores que le tomaron un gran cariño y lo tomaron de
mascota los empezaron a llevar a todos lados, sobre todo en una de las
mejores épocas del Rojo de Avellaneda, habían muchos partidos
Internacionales y Boneco comenzó a entrar a todas las canchas, con dos
banderines en la boca, posaba con los jugadores y después daba la vuelta por
toda la cancha saludando a todo el publico, parándose en dos patas.
Obviamente le caía bien a todas las hinchadas porque siempre eran
aplaudidos. Una vez Pipo Ferreiro que era técnico del equipo MultiCampeon,
contó, ” Boneco era un integrante mas y cuando Independiente viajaba al
exterior tenia un pasaje y un pasaporte para él, se canso de salir Campeón”.
También Pavoni, había dicho, “Si Boneco entra a estos estadios tan llenos y
no se achica? Cómo vamos arrugar nosotros?
Bochini había dicho, “En el mundo del fútbol las cábalas existen y son muy
fuertes, Boneco era un Talismán de la suerte, y cuando nos falta sentimos su
ausencia como la de uno de nosotros”.
En un reportaje que le hicieron a Percy Rojas el hábil delantero que milito
el Rojo en esa época, había dicho, “Era conocidos en muchos países, porque
cuando llegábamos a otro país siempre todos querían conocer al perro famoso
de Independiente, en el Perú todavía se lo recuerda”.
Yo me acuerdo que esa época, cuando iba a las concentraciones de
Independiente siempre los veía juntos a estos dos queridos personajes,
cariñosos los dos, fanáticos los dos, Boneco tenia siempre su escudo de
Independiente, y siempre fueron cariñosos con todos que se acercaban a
saludarlos...
Eran tan entrañables, que cuando el Lolo murió, Boneco se quedo debajo del
cajón todo el velatorio al lado de su amigo, a quien acompaño hasta el
cementerio y se quedo allí sin que nadie lo moviera o pudiera sacarlo, no
acepto la comida de nadie y se dejo morir a lado de la tumba de su gran
amigo... Desde ahora nadie mas los separaría... |