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fuente: diario Ole
21/04/2000
Cuando lo que sobraba era el vino
En la década del 50 a Independiente le faltaron copas: no logró ningún título. Elías Abraham,
Alberto Britos, Osvaldo Cruz y Rodolfo Micheli, figuras en esos años, buscaron
las razones de esa sequía.
Abraham, Britos, Cruz y Micheli juntos otra vez. "Ser segundo o tercero no
era fracasar", coincidieron |
Micheli, Cecconato, Lacasia (o Bonelli), Grillo y Cruz es una de las delanteras más
recordadas del fútbol argentino. Como la de Maril, de la Mata, Erico, Sastre y
Zorrilla que le dieron a Independiente los títulos del 38 y 39. O como La Máquina
de River que se llevó los torneos del 41, 42, 45 y 47. Pero aquel famoso ataque
del Rojo de la década del 50 dio espectáculo en muchos partidos, pero no dio
ninguna vuelta. Del 48 al 60, Independiente no pudo gritar campeón.
Elías Abraham (arquero de aquella época), Alberto Britos (defensor), Osvaldo
Cruz y Rodolfo Micheli (delanteros) se juntaron para buscar las razones por las
que no festejaron ningún título. Entre las conclusiones algo quedó claro:
estar en la pelea los conformaba.
Cruz: Para salir campeón había que armar un plantel grande como tenía River.
Pero en Independiente los dirigentes estaban levantando el club y eran... (se
toca el codo con la mano). Entonces, no formaban grupos para ser campeones.
Micheli: Salíamos a pelear con los jugadores que se hacían de abajo, no como
los otros clubes que se reforzaban. Esa fue la razón por lo que no fuimos
campeones. Igual, siempre fuimos animadores.
Britos: Es difícil saber por qué no dimos una vuelta, pero no fue una cuestión
de suerte: nuestro poderío era la famosa delantera, pero a veces nos hacían
varios goles.
C: Adelante andábamos bien, pero los que estaban atrás se iban para arriba.
Entonces, quedaba un pedazo de campo libre que lo aprovechaban los rivales. Si
hubiésemos sido más serios, como se preocupaba la defensa de Racing, por
ejemplo, tal vez la historia hubiese sido distinta.
B: En la defensa había jugadores mayores de edad y se complicaba.
Abraham: Igual, si uno salía segundo o tercero no era una catástrofe. No era
fracaso. Se jugaba buen fútbol, todos siempre querían estar en el área
contraria y por eso a veces de contraataque quedábamos mal parados.
Chicos malos. En el campeonato de 1954 fue cuando Independiente estuvo más
cerca del título. En ese torneo le ganó a todos los grandes los dos partidos,
salvo a River, con el que empató uno. Pero no le alcanzó. Terminó segundo a
cuatro puntos de Boca.
A: La diferencia estuvo en que perdimos con los candidatos al descenso. No sé
por qué nos costaba con los equipos chicos. No era soberbia, pero nos daban
trabajo.
B: Ese año anduvimos bárbaro con los grandes, pero nos ganaron Chacarita,
Tigre, Ferro y Gimnasia de La Plata, que andaban por el fondo.
M: Los partidos con los chicos uno los quería ganar, pero no poníamos mucho más
de lo que teníamos que hacer. Ibamos y cumplíamos. Y esos equipos nos jugaban
a muerte, los ayudaba un poco la suerte y nos ganaban
C: Además hay otra cosa. Los delanteros íbamos a la cancha de Ferro y nos
deprimíamos. Ya sabíamos que era todo polvo, que la pelota iba a picar para
cualquier lado, que era una cancha angosta y nos sacaba las ganas. Pero adonde
veíamos una linda, con pasto, hacíamos maravillas.
M: En las canchas feas no nos salían las ganas de jugar.
-¿Les quedó una espina por no haber sido campeones?
B: Por supuesto.
C: Antes de empezar un torneo, le preguntaron a Eliseo Mouriño, de Boca, quién
salía campeón y dijo "Independiente, lejos". Siempre éramos
candidatos, pero no se dio.
M: Hubiese sido lindo porque varios estábamos en la Selección y dar una vuelta
era como redondear todo. Pero, cuando salimos segundos en el 54 fue importante.
A: Más allá de todo, uno hacía un balance y se quedaba conforme porque el
equipo jugaba bien. |
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