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Domingo 27 de Octubre
INDEPENDIENTE 3 - ROSARIO CENTRAL 1
Rolfi,
el heredero
Montenegro
se adueñó de los tiros libres del ausente Serrizuela y de la eficacia de
su hermano Ariel, el último que había marcado de pelota parada en el
Rojo.
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El Cuquigol otra vez marcó en la red
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Del
botín derecho de Daniel Gastón Montenegro todavía sale humo. Con el
zapatazo que sacó a unos 30 metros del arco para darle el segundo gol de
Independiente casi prende fuego la pelota. Y el tiro libre que metió para
el tercero no fue tan potente como el anterior pero le dio seco, con
fuerza y mucha precisión. No hacían falta esas dos demostraciones para
confirmar que Rolfi es un verdadero especialista en pegarle a la pelota.
Si le das espacios, el heredero no te perdona. ¿Por qué heredero?
Primero, porque ante la ausencia de Juan José Serrizuela por lesión, él
quedó encargado de ese tiro libre que terminó en gol. Con Tibu en la
cancha, Rolfi seguramente no hubiese pateado. Segundo, porque el último
jugador de Independiente que había hecho un gol de pelota parada había
sido nada menos que Ariel Montenegro. Sí, su hermano mayor. Queda claro
lo de heredero, ¿no?...
Goleador y figura. Rolfi encaró este partido con una motivación
especial. El miércoles cumplió años su mamá María Rosa y qué mejor
regalo que un golcito para dedicárselo con cariño. Por si fuera poco, el
viernes nació Luciana, la hija de Alberto Lavalle, quien es uno de sus
representantes. Por eso mostró esa remera blanca debajo de la roja con la
inscripción "bienvenida Luli". Y como último golpe anímico
tuvo el respaldo de Gallego, previo al partido. "Hoy vas a meter dos
goles", le avisó el Tolo.
¿Qué dijo la figura de la cancha? Cero agrande y humildad a full, marcas
registradas del Nø23. "Hacer dos goles es muy lindo pero a mí no me
importa quién los haga. Mientras el equipo siga funcionando como hasta
ahora, que los meta cualquiera. Me tocó a mí y el próximo partido le
tocará a otro. Ya quedó demostrado en lo que va del campeonato que en
este equipo cualquiera puede convertir", aseguró.
En el primer gol suyo tuvo la complicidad de Castellano, quien no pudo
llegar a despejar la pelota cuando parecía que podía controlarla. Igual,
para cualquier arquero no es tan fácil que digamos parar una bola que
viene a 105 kilómetros por hora. En el tiro libre del 3-1, contó con la
ayuda de Castagno Suárez. Sí, su compañero se paró en el medio de la
barrera y, silbando bajito como para pasar inadvertido, se abrió justo
cuando Rolfi pateó. Por ese hueco que dejó el cinco pasó la pelota. Más
allá de eso, vale destacar la virtud de Montenegro. Tomó mucha carrera
(cinco metros como mínimo) y le dio bien de lleno con el empeine como
para que la pelota viajara hacia la red a ras del piso.
Rolfi, ¿ya son campeones? "No, todavía falta un poco más. Estamos
cerca, llevamos ocho puntos de ventaja pero no hay que festejar antes de
tiempo".
Si el heredero lo dice....
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SINTESIS DEL
PARTIDO
Estadio:
Independiente.
Arbitro: Roberto Ruscio.
Independiente 3: Leonardo Díaz;
Damiani, Hernán Franco, Gabriel Milito y Federico Domínguez; Pusineri,
Castagno Suárez y Eluchans; Daniel Montenegro e Insúa; Silvera. DT: Américo
Gallego.
Rosario Central 1: Castellano;
Ferrari, Talamonti, Daniel Díaz y Cárdenas; Marcelo Quinteros, Erroz, Gustavo
Barros Schelotto y De Bruno; Mandra y Figueroa. DT: César Menotti.
Gol en el primer tiempo: 32m
Silvera (I).
Goles en el segundo tiempo: 1m Figueroa (RC); 5m y 31m Montenegro (I).
Cambio en el primer tiempo: 16m Emiliano Papa por Daniel Díaz (RC).
Cambios en el segundo tiempo: 22m Pablo Sánchez por De Bruno (RC) y
Leonel Ríos por Insúa (I); 28m César Delgado por Figueroa (RC); 30m Christian
Gómez por Pusineri (I); 34m Rivas por Montenegro (I).
Expulsado en el segundo tiempo: 6m Eluchans (I), doble amarilla.
Amonestados: Castagno Suárez (I); De Bruno, Barros Schelotto (RC)
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Ocho
puntos
Al
Rojo le sobran razones para sacar esta ventaja increíble a esta altura del
Apertura. SILVERA,
TAN GOLEADOR COMO JUGADOR
El Cuqui suma más goles propios que los de varios equipos, entre varios
virtudes, por una que es esencial: es un goleador-jugador. Resuelve,
probablemente como nadie en el torneo actual, aquella vieja verdad del fútbol,
redefinida por Menotti en los años 70 como que "para saber entrar hay que
saber salir". ¡Qué bien pivotea! ¡Cómo saca a los centrales del área¡
¡Cómo la coloca cuando define! Como en este campeonato. Como contra Central.
En su gol, eligió un palo, como siempre, esta vez de zurda. Hace el aguante
arriba. Y es difícil aguantarlo.
RACHA DE 5 TRIUNFOS TRAS UN TROPEZON Demuestra temple, huevos, grandeza, como lo
registra su racha de cinco partidos ganados tras el 1-2 ante River. Se levantó
con 15 goles a favor y 4 en contra. No se bajoneó con aquel tropezón. Fue una
actitud determinante porque confió en sus fuerzas, insistió con su manera
avasallante de atacar con precisión en velocidad. Contra Central, probó que
aceitó la marca de los centrales, ante un rival dignísimo, que siempre trató
de jugar, de asegurar la pelota, de meter pases y pases. Esta vez no lo
esperaron. Y le fue muy bien.
SU MANERA DE SER: ATACAR CON TODO
Con los tres que le metió a Central, ya son 40 las veces que convirtió el
Rojo. Una cosecha caudalosa, con varias goleadas incluidas, Tiene a un Silvera
afiladísimo pero con otros que se inspiran para sumar. Si se apaga Federico Domínguez,
surge Insúa, y si no, como ayer, el Rolfi Montenegro. Es que atacar con todo es
el modo de ser de este Independiente, con un irrefutable resultado: impone su
contundencia. Además, en momentos clave, como cuando contra Central, logró
desnivelar enseguida del parcial 1-1. No lo dejó crecer. No se dejó caer.
SE LA REBUSCO SIN GUIÑAZU NI SERRIZUELA
Sin el ritmo de Guiñazú ni la pegada de Serrizuela, el equipo perdió un poco
de vuelo pero se las arregló para mantener la idea básica y desarrollar
variantes. Al principio ganó la iniciativa; sobre el final, con 10, supo
contragolpear cuando apretó Central. Tuvo a Damiani para clausurar las mandadas
de Mandra: incluso, el lateral se animó un poco a no dejarlo sólo a Pusineri
por la derecha. Pero Eluchans no arrastró tras de sí al equipo, no aseguró la
pelota, aunque al menos estuvo en la jugada del primer gol y entre todos
disimularon algunas de sus torpezas.
LEO DIAZ, UN ARQUERO DE MENOR A MAYOR
Cuestionado en un comienzo —recordar la mala salida sobre la hora ante
Gimnasia o el gol en contra frente a Olimpo— a la solidez de estas fechas. En
dos partidos muy bravos como Estudiantes y Central, Leo Díaz respondió con
solidez y arrancó el apoyo de la gente, algo que aún no había aparecido. Ayer
mostró cinco minutos eléctricos, en el segundo tiempo, donde aguantó el
resultado a pura atajada. El equipo lo necesitaba y él también necesitaba
ganar en confianza. Un pilar muy importante para momentos de lagunas. Un premio
a su esfuerzo.
MILITO, UN REFERENTE ESPECTACULAR
Gabriel Milito tiene un compromiso bárbaro en cada pelota, da la sensación de
que siempre está participando de la última jugada, de la última bola que
terminará en un pleno. Es un símbolo del equipo por lo que transmite hacia
adentro y hacia afuera y sobre todo por el nivel en el que juega. Luego de haber
estado nueve meses parado por lesión, Gaby ganó en confianza, encontró
definitivamente su fútbol y hasta ahora se lo nota como un futbolista sin
techo. Siempre sorprende con algo. Maduro como pocos.
SE NOTA LA MANO DEL TOLO GALLEGO
Más allá de los jugadores que le trajeron, el Tolo Gallego tiene un gran mérito
en el armado del equipo, en especial porque supo respaldar y ubicar bien a los
futbolistas que ya estaban en el club. Algunos casos para destacar: Franco se
convirtió en el acompañante ideal de Gabriel Milito, Guiñazú encontró su
mejor nivel como volante por la izquierda (sin ninguna duda) y Silvera, de última
en el torneo anterior, a gran goleador y jugador indispensable para el equipo.
Además, el DT le encontró el lugar a Pusineri.
UN EQUIPO QUE GANA EN TODAS LAS CANCHAS
Ganó 11 partidos y se levantó después de una derrota durísima como fue
frente a River. Lo más importante de Independiente fue que —hasta el
momento— pudo traducir su ambición y sus ganas permanentes de ir al frente en
puntos para la cosecha. No duda en atacar a sus rivales y por eso la ventaja de
ocho puntos que logró en el Apertura. Sólido en ofensiva, arrollador cuando se
para de contra y con variantes de sobra para perforar las redes rivales. Los números
no mienten. Va derecho camino al título.
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